diumenge, 28 de juny del 2009

Cursos de autoayuda: conviértase en Manolo García

Hoy, les enseñaremos como convertirse en un cantante de éxito. Pero no un cantante cualquiera, sino el ídolo de masas gafapástico Manolo García.
Requiere de unos sencillos pasos tras los cuales usted estará perfectamente capacitado para lanzarse al estrellato. ¿Estamos listos? Pues allá vamos:
1. Consiga unos acordes
Vale, esto no es necesario para convertirse en Manolo García, sino para convertirse en cualquier músico que se precie, o en su defecto que enseñe mucho las tetas/el torso. Supongamos que usted tiene un cuerpo que ni programas avanzados de edición de imagen como el Photoshop o el Paint apañan. ¡No pasa res! Para esto está este curso, si no hubiera lanzado un curso de conviértase en Britney Spears.
Si usted sabe tocar la guitarra puede conseguir muchos acordes, pero siempre un mínimo de tres, no seamos rácanos.
Si usted lo único que ha tocado en la vida han sido los... instrumentos típicos del colegio como la flauta dulce, no intente pasar de tres acordes, por su bienestar y el de los que le rodean. Y aprenda a tocarlos en una guitarra, no me sea cutre, que si no resultará imposible que usted devenga músico.
2. Componga
De nuevo nos hallamos ante un proceso con diferencias entre saber música o no. Si usted tiene mínima idea de como se compone una canción, hágalo, tendrán ese toque personal suyo que quedará muy bien.
Pero, ¿y si no? ¿Abandono todos mis sueños musicales? ¡NO! ¡Ni se le ocurra! Tenemos soluciones para todos. Hay dos opciones, las llamadas "random" e "ilegal". La "random" es muy sencilla. Con un bingo de juguete, papelitos o cualquier elemento que le dé aleatoreidad consiga una secuencia con sus tres acordes. Algo saldrá, aunque no sea la mejor canción del mundo. Si no inténtelo con la "ilegal", más sencilla todavía: plagie. Es lo que hacen casi todos.
3. Escriba unas letras
Esta es la parte más importante del proceso artístico: si no la hace bien no conseguirá el efecto gafapástico deseado y no podrá convertirse correctamente en Manolo García.
Regla numero 1: invierta el sentido de las oraciones. No hace falta hablar como Yoda, pero sí como alguien del siglo XVII. Es mejor decir "azules son tus ojos" que "tus ojos son azules" y con esta chorrada la canción queda más culta.
Regla número 2: use palabras cuanto más complicadas mejor, como palabras de los años treinta que ya no usa nadie, cultismos, sinónimos complicados. El diccionario es su amigo.
Regla número 3: canciones conceptuales. Esto es, sin sentido, para que los gafapastas puedan analizar su obra y encontrar miles de sentidos gafapásticos.
Regla número 4: escriba canciones dedicadas a conceptos complicados. El efecto será semejante al del punto anterior.
4. Cultive su imagen gafapástica
¿Es usted un músico y sólo hace música? ¿Quién se ha creído que es? Con eso no da ni para empezar. Usted es un artista y por lo tanto la música no expresa sólo sus sentimientos: pinte, dibuje, escriba o dirija. O preferentemente todo. Así sus admiaradores podrán conjurar sobre los aspectos de su compleja personalidad que no se translucen (buena palabra para una canción) de sus canciones.
5. Toque en salas pequeñas
Ideal: a los gafapastas les encanta y por otra parte, no hay gafapastas suficientes para llenar el Camp Nou.

Espero, amigos, haberles ayudado a lanzar su carrera hacia el éxito musical entre los gafapastas. Espero que cuando estén en lo más alto de su carrera se acuerden de un servidor y de como les ayudó a alcanzar esas cimas tan altas y me inviten a una cerveza, o en su defecto a lo que los gafapastas beban.

dimecres, 3 de juny del 2009

Mi top 5 de deportistas ordenados por look


Advertencia previa: cuando pensé en esta entrada me planteé hacer una ídem con 5 fotos, pero mis propósitos se han visto alterados por una mención especial.

En esta época donde las quinceañeras se comportan como niñatas y las treintaañeras como quinceañeras y se fijan en deportistas como Beckham, Cristiano Ronaldo (que hostia tiene), y demás deportistas de los que jamás sabrán si son laterales izquierdos o escoltas, si es que consiguen averiguar a que deporte juegan.
Pues yo voy a exponer mi lista según criterios estéticos, pelín apartados de los que hicieran famoso a David Ginola, del que nadie recuerda si hubo algún día en que metió un gol.
Empezaré con la mención especial:
Mención especial: Éric Cantona
Este gabacho universal podría haberse ganado un puesto en la lista... de haberse dejado la barba que ahora lleva hace tiempo. Pero para su desgracia en su época de jugador era lampiño o casi. Te jodes, Éric.

5º puesto: Alexi Lalas

Futbolista grecoamericano con color de pelo de futbolista escocioamericano (señores de la RAE esta palabra me la he inventado yo, no le vayan a dar a otro el mérito) que al contrario de Cantona se cortó el pelo y las barbas tras su retirada. Tal vez sean el pelo y las barbas más conseguidas de la historia del deporte, por eso cabe en esta lista, pero no acojonan, lo que deriva en una pérdida de puestos.
4º puesto: Sofoklis Schortsianitis

Sofoklis sólo cuando lleva barba: ahora no. Sofoklis está gordo, tiene cara de mala leche, mide más de dos metros y llevaba barba. Como diría Schuster "no hase falta que digas nada más", pero lo diré: Sofoklis es una clara muestra de que no solo de aspecto vive el hombre, puesto que un pívot que debiera acojonar a quien se aproximara a la pintura acaba siendo el de un pívot ramplón, al que le falta algo para ser el número uno bajo los tableros. Y si a parte eres tan tonto de afeitarte apaga y vámonos.

Medalla de bronce: Gennaro Gattuso

Gennaro Ivan "Rino" Gattuso, sin duda alguna, el mejor futbolista de la actualidad, aunque los defensores del antifútbol (also known as tikitaka) defiendan a mierdas como Messi, Cristiano Ronaldo (que hostia tiene) y Sex Fàbregas. A Rino podríamos calificarlo un poco como el contrario de Schortsinitis: tal vez no tenga un físico tan bien dotado para la intimidación como el del griego (que no significa que su físico no sea bueno para la intimidación) pero sabe como utilizarlo. Es un maestro en este noble arte. Por eso Rino abre el podio de esta noble lista.
Medalla de plata: Sébastien Chabal

Mal que nos duela, España no es una potencia en cuanto al aspecto de los deportistas. Supongo que los deportistas españoles son mejores deportistas, más guapos y si no es porque la federación internacional nos tiene envidia o porque hay una conspiración contra nosotros, pero nuestros deportistas tienen aspecto de Sergio Ramos, de Rafa Nadal o de Johan Muehlegg. Y lo que más jode es que este señor sea el segundo gabacho en la lista. Pero Sébastien Chabal es un diez en cuanto a los valores que esta lista encarna (solo que el campeón es una medalla de honor). En el deporte de villanos practicado por caballeros (caballeros con aspecto de villanos, eso sí) él se ha conseguido labrar una reputació por su aspecto, más villánico (RAE, apuntádme otra) que el de nadie. Lástima que en el rugby el aspecto impresione a pocos.
Medalla de oro: Trifon Ivanov

El lobo búlgaro, el hombre con el peor (esto es, el mejor) aspecto sobre un terreno de juego nunca habido, de esas personas cuyo aspecto indicaría de todo menos que es un deportista. Pero este señor búlgaro supo, pese a su escasa habilidad, acojonar a delanteros llegando incluso a jugar en la liga española, aunque la mayor parte de su carrera pasara por ligas infames como la austríaca y la búlgara. Por supuesto jugó con la mejor selección búlgara de la historia, la del 94, liderada por Hristo Stoixkov y entrenada por Dimitar Pene, tío de Lubo Pene. De su aspecto podríamos escribir ríos de tinta, pero una imagen vale más que mil palabras, a no ser que esas palabras sean una infamia, que entonces pagarás una jugosa indemnización por las mismas.
Por supuesto son todos los que están pero no están todos los que son.
Y desde aquí animo a todos los deportistas a que dejen de peinarse y de afeitarse, o que por lo menos ensayen un rostro feroz antes de salir a competir.